(Del libro “The Kabbalah Experience” por Dr. Michael Laitman)
Traducción del Ingles al Español: Elena García
¿COMO EVITAR LAS CAÍDAS?
P: Probablemente es imposible evitar totalmente las caídas. Pero ¿podemos predecirlas antes de que lleguen? Después de todo nunca se producen de manera fulminante. Entonces, quizás, haya alguna posibilidad después de todo de no caer, o al menos que sea de manera más suave. ¿Los intentos por evitar caer hoy me pueden ayudar en situaciones futuras?
R: No hay forma de evitar los descensos, y no puede haberla. Esto es porque un descenso es una caída a nuevos deseos de recibir para nuestro propio bien. Esta situación, una vez corregida, te llevará al siguiente nivel. Cada “siguiente nivel” es diferente al que le precede en que se reciben deseos más fuertes. Y como resultado, el poder de corrección “para complacer al Creador” es más intenso.
Se dice que “la santidad crece pero nunca disminuye”, pero antes de la corrección, cada nuevo deseo con la intención de “mi propio beneficio” se nos presenta como un descenso o caída. Ahora bien. Esta acción en concreto, una vez corregida, nos parecerá la causa de nuestro ascenso.
El nuevo deseo lo recibimos cuando caemos en esos deseos para recibir placer que se encuentran en nosotros, ya que así fuímos creados. Y basta que empecemos poco a poco a vivir con ello y a corregirlo, para que lleguen las caídas. De hecho, esta es la manera de recibir la sustancia para la corrección.
Sin embargo, es posible evitar una caída en muchas situaciones, en el sentido de que podemos recibir los nuevos deseos aún no corregidos sin un deterioro espiritual, sin perder el contacto con el Creador. Esto requiere un método diferente: tú conscientemente controlas la situación, escogiendo hacer frente a un deseo de placer mas intenso, y por lo tanto fortaleciendo tu contacto con el Creador.
Este método consiste en examinar tu interior y buscar las deficiencias en tus intenciones mientras estás en un ascenso. Así se evita la necesidad de esperar a que el Creador las “deje caer” sobre nosotros.
Hay una historia que relata el Rabbi Baruch Ashlag acerca de un anciano caminando, encorvado como si estuviera buscando algo, como si supiera que hay aún muchos deseos para la autocomplacencia y que debe encontrarlos para corregirlos y así poder elevarse.
Definimos nuestras situaciones de acuerdo con nuestros sentimientos. Por lo tanto podemos y debemos aspirar a salir de la situación que llamamos “caída”. Uno está donde están sus pensamientos.
Pero dejando ésto a un lado, una caída es cualquier pensamiento que no sea sobre el Creador, sino sobre otras cosas. No tiene por qué ser un sentimiento desagradable o depresivo; puede sobrevenir cuando estamos de buen humor, deseando disfrutar de la vida, pero sin una conexión con el Creador y el propósito de la creación.
Por lo tanto, el principio de la caída puede llegar cuando sentimos que las cosas no pueden ir mejor. De pronto, en esa maravillosa situación, nos desconectamos, dejamos de pensar en el Creador y nos dedicamos a disfrutar de nuestra buena suerte.
En ese preciso instante, de manera inconsciente e incotrolable, empieza nuestra caída aunque todavía estemos disfrutando de la vida. Y un buen día, nos damos cuenta de que en algún momento hemos sufrido una caída porque ya nos sentimos abajo.
Así que aprendamos de este hombre, que, mientras está en el ascenso, busca maneras de mejorar su situación. Él empieza por criticar sus pensamientos y su conexión con el Creador, especialmente cuando se siente repleto de Luz de la Sabiduría. Como está anhelando encontrar sus carencias (en su intención “para el Creador”) no cae, ya que todos los pensamientos que no son sobre el Creador los corrige si se presentan, y esto le lleva a un ascenso más.
ASCENSOS Y DESCENSOS ESPIRITUALES
P: ¿Qué significa cuando decimos que un descenso conlleva otro descenso y que entre ellos no sentiremos que ocurra ningún ascenso?
R: Cuando una persona considera cada situación como un descenso, en el sentido de que nada le satisface, es algo excelente. Si esa persona se sintiera satisfecha con su situación dejaría de avanzar. ¡Y está claro que lo mejor es no pararse hasta que uno llega al final de la corrección!
Pero si se trata de un descenso prolongado ¿puede sentirse como varios descensos sin ningún ascenso en medio? Entonces debe ser que el ascenso se siente como diferentes ascensos por separado ya que esté relacionado con diversas áreas: intenciones, la forma del placer, el sentimientode fracaso en metas anteriores o el dar nuevos significados a viejos valores.
En términos generales, todas estas situaciones son excelentes. Los deseos se crean por medio de ellas, y también las vasijas con las que percibir al Creador. Después de todo, no hay nada mas opuesto al hombre que el Creador. Por lo tanto, en última instancia, al Creador se le siente unicamente en las sensaciones opuestas a aquellas que sentimos hacia nosotros mismos.
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ADAPTARSE A LAS CAÍDAS ESPIRITUALES
P: Cuando llegan las caídas, maldigo todo lo que me rodea y pierdo las ganas de vivir. Y después, cuando leo sus artículos, me siento avergonzado. Pero las caídas se repiten, de una manera muy profunda, y no hay forma de que me acostumbre a pensar que sólo es un juego enviado desde Arriba, como si de un ejercicio se tratara. ¿Algún consejo?
R: La práctica y la experiencia transformarán los sentimientos en sabiduría y empezarás a evaluar los estados en los que te encuentres no sólo con tus sentimientos sino también mentalmente, midiéndolos, cambiando y comparándolos, viendo las conexiones entre ellos. Todo es cuestión de tiempo. Dependiendo de tus esfuerzos te llevará más o menos tiempo equilibrar sentimientos y cerebro, es decir buscar al Creador de forma emocional pero también usando la mente.
AFERRÁNDOSE A LOS ASCENSOS
P: Durante un ascenso espiritual, cuando se supone que debemos pensar en los momentos de descenso, ¿quiere esto decir que tenemos que bajar artificialmente hasta esa situación?
R: Sólo la fuerza del mal nos empuja a sufrir y “comer nuestra propia carne”. Nunca, bajo ninguna circumstancia, se deben buscan situaciones de bajada porque “uno está donde están sus pensamientos”. Cuanto más baja sea la situación a la que nos aferremos, más lejos estaremos del Creador.
P: ¿Es cierto que durante las bajadas es bueno recordar las situaciones buenas?
R: No. No es algo bueno acordarte de lo bien que te sentías durante el ascenso porque ya te has caído de donde estabas. Si el método que empleas para volver a un ascenso es recordarlo, no estás haciendo una corrección o un nuevo discernimiento. Y en términos de calidad, tu nivel actual no sería mejor que el precedente.
Por tanto, es mejor buscar nuevos motivos para elevarse, haz nuevas valoraciones sobre la grandeza del Creador, el propósito de la creación, la insignificancia de tu propia situación , etc.
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