domingo, 27 de junio de 2010

jueves, 24 de junio de 2010

MEGACONGRESO 2010: Construyendo el entorno espiritual

Del 23 al 25 Julio
Conectando 50 Ciudades por todo el Mundo.

Construyendo el entorno espiritual,

el congreso mundial de Cabalá que unirá a todo el mundo.

¡Sin espacio! Miles de personas se reunirán en cuarenta países al mismo tiempo.

¡Sin tiempo! Las personas conseguirán la experiencia de toda la generación en unos cuantos minutos.

¡Sin diferencias! Las personas tendrán la ocasión de percibir el poder de la unidad.

Al participar en el congreso, descubrirás que nunca has estado solo en el mundo; podrás abrir la posibilidad de estar unidos; sentirnos a todos, que somos tan distintos, como un “Yo” unido; lograr el poder de la unidad en el mundo; forjar un mundo mejor y más amable.

Programa del Congreso:

Conferencias dictadas por doctor Michael Laitman, Profesor de Ontología, director de la Academia Internacional de Cabalá.
Conferencias presentadas por conferenciantes de la Academia Internacional de Cabalá.
Seminarios y debates para la unidad.
Noches culturales, (inspiradas canciones, bailes, representaciones teatrales e interesantes concursos).
Banquetes cabalísticos
Juegos para el desarrollo de niños y adultos.
Abre tu corazón y ven a construir un entorno espiritual junto con nosotros. En cualquier parte del planeta en que te encuentres hay amigos que te están esperando.

AGENDA MEGA CONGRESO

Pasando la barrera

martes, 22 de junio de 2010

Aprendemos cómo cambiar

La gente siempre aspira al entendimiento y no entiende que éste sólo se alcanza por encima de la razón, es decir, en la vasija espiritual de la fe por encima de la razón. Solamente ahí será revelado el verdadero conocimiento. Actualmente estamos estudiando los artículos del Rabash sobre el grupo y tratando de construir nuestra comunidad en Internet, de acuerdo con los principios que se describen en dichos artículos; queremos que las personas se ocupen personalmente en esto, tanto como les sea posible. No importa en qué medida puedan entender estos artículos; lo que cuenta es que trabajen en ellos durante todo el día.
Uno puede, quizás, confundirse, no entender nada, maldecir todo esto y querer todo al mismo tiempo. Por eso, es muy importante para cada uno, ocuparse constantemente en ello. De esta manera, atraeremos la Luz que Reforma; ésta cambiará nuestros deseos y, por consiguiente, entenderemos.
Sin embargo, el entendimiento no es el objetivo en sí mismo. El objetivo es llevar a cabo acciones correctas que nos lleven más cerca del otorgamiento. No estudiamos con el fin de recibir conocimiento; estudiamos con el fin de cambiar. De lo contrario, sería demasiado fácil (tal y como desea nuestro egoísmo, es decir, poder atrapar el mundo superior, espiritual, para uno mismo también).
Toda la Torá (la Cabalá) se nos entrega para un sólo propósito: corregir nuestra naturaleza egoísta. Es decir, la Torá trabaja en la dirección opuesta, en contra de nuestro ego. No entras en la espiritualidad por ti mismo, sino que, la Fuerza espiritual de la corrección entra en ti. Tú debes desear y anticiparte a esta fuerza de corrección. Esto es llamado tu Mashiaj (Mesías).
Evidentemente, necesitamos trabajar sobre estos artículos acerca del grupo: hacer un plan, escribir un breve resumen, realizar algunas definiciones, leyes y principios sobre ellos y usarlos para construir nuestro estatuto. Sin embargo, lo más importante es estar ocupado en esto todo el tiempo. Los resultados vendrán como consecuencia de este trabajo y no por su comprensión. Todo dependerá de hasta qué punto queramos que esto suceda. Esto se conoce como la oración (MAN).
Por lo tanto, trabajar con los artículos es esencial. Sin embargo, no debe ser un trabajo para adquirir conocimiento, sino más bien para poner en práctica dichos artículos.
(Extracto de la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá 14/6/10)

sábado, 19 de junio de 2010

La sabiduría de la Cabalá se extiende por Madrid

Gracias a todos los amigos que repartieron el número 9 del periódico Cabalá Hoy durante la Feria del Libro de Madrid, y también a los que les animaron, la sabiduría de la Cabalá sigue difundiéndose :)
Recibí una pregunta: ¿Cómo puede transmitir alguien que se siente mal y está sufriendo por la crisis el mensaje y el método para mejorar? Después de todo, ¡no le pedimos a una persona pobre un consejo para ganar dinero!

Mi respuesta: La persona que se siente mal no tiene el método de la corrección. De otra forma, se sentiría bien. De hecho, la corrección del mundo depende completamente de cómo nos sentimos interiormente.
Sin embargo, si una persona sabe que este sufrimiento se relaciona con su falta de corrección, del cambio de egoísmo a otorgamiento, entonces debe compartir este conocimiento y sentimiento con los demás.
Por lo tanto, es el deber y la obligación de cada uno diseminar esta sabiduría entre todos.

viernes, 18 de junio de 2010

Artículos de Cabalá para el Estudiante

¿Por qué estamos aquí? ¿Qué es lo que nos depara el futuro? ¿Cómo podemos evitar el sufrimiento y sentir tranquilidad y seguridad?
Éstas son las preguntas que a todos nos gustaría responder. La sabiduría de la Cabalá provee las respuestas a estas preguntas y a muchas más.

Visita "Cabalá para El Estudiante" donde se publican capítulos en español diariamente.

jueves, 17 de junio de 2010

El Bondadoso Sanador de Corazones

Todo nuestro trabajo en términos de libre albedrío se lleva a cabo en la ocultación del Gobierno Superior. Este período se describe en la Introducción al estudio de las Diez Sefirot, en el Punto 53: “La recompensa en concordancia al dolor”. Como Su Guía no se revela, es imposible verle, pero sólo en la ocultación del rostro, desde atrás… y con dudas… De esta manera, uno siempre parte de la opción de cumplir Su voluntad o no cumplirla. Esto se debe a los problemas y los sufrimientos que padecemos y que nos hacen dudar de la realidad de Su guía sobre Sus creaciones…

Imagina que ves a través del prisma de tu deseo egoísta a una persona que se encuentra delante de ti. Ahí estamos el Creador y yo, y entre nosotros se encuentra mi naturaleza egoísta. Es como si una persona buena y amable se estuviera acercando, como un médico sosteniendo una jeringa en la mano para ponerme una inyección y yo fuera un niño pequeño. Miro su amable sonrisa y la jeringa que está escondiendo en la mano, y me quedo congelado por el horror. Sin embargo, cada vez está más cerca, al parecer, para hacerme daño.
¿Te lo imaginas? Ese es el estado en el que nos encontramos. Tenemos que conocerle, entenderle y sentir Sus intenciones, incluso si Él deseara ponernos una inyección. No tenemos otra opción, si estamos enfermos y necesitamos ser sanados (corregidos).

¿Por qué lo organizó todo de esta manera? Lo hizo así precisamente con el fin de conocerle, de lo contrario, esto sería imposible. Los beneficios de la Luz sólo pueden conocerse desde la oscuridad. Entonces, entiendes que todas estas terribles representaciones imaginarias –la inyección, todo este mundo con su sufrimiento, y el mal– son simplemente las imágenes asentadas en tu esencia egoísta. Alcanzar el grado de fe significa elevarse por encima de esta esencia y no volver a sentirla. Te darás cuenta de que todo eso era una fantasía infantil que en realidad nunca existió. La Luz, la bondadosa actitud del Creador, le parecía a tu egoísmo como una dolorosa inyección. Al igual que niños con miedo a las jeringas, igualmente le temíamos a Él.

(Extracto de la tercera parte de la lección diaria de Cábala, Introducción al Estudio de las Diez Sefirot, del 10 de junio de 2010.)

lunes, 14 de junio de 2010

¿El ocultamiento se esconde dentro de mí?

Cuando llega el momento de alcanzar al Creador, Él se descubre levemente ante nosotros, mostrándonos Su bondad. Luego, Él incrementa nuestro egoísmo y nos hace sentir que Él no es benevolente con nosotros. De esta forma, el Creador nos invita a elevarnos por encima de nuestro egoísmo y tomar consciencia de que, “Todo es bueno; soy yo que me siento mal dentro de mi egoísmo. Si logro ascender por encima del egoísmo me daré cuenta de que todo es bueno”.

Después, el Creador nos revela aún más Su bondad, lo cual permite a nuestro egoísmo crecer y entonces Él se esconde detrás de éste. Nos sentimos mal nuevamente, pero tenemos que elevarnos más allá de nuestro egoísmo a través de la “fe por encima de la razón”, y entender que vemos el mal sólo a través de nuestro egoísmo. Mientras tanto, Su norma es siempre benevolente.

En otras palabras, entre más alto nos elevamos, mayor es el ocultamiento, pero a cada vez poseemos más poder para elevarnos por encima de nuestros deseos egoístas y tomar consciencia que el ocultamiento existe sólo con respecto a nuestro egoísmo. Cuando pasamos al otorgamiento, el ocultamiento desaparece. Para ser más preciso, el ocultamiento no desaparece en realidad; más bien, nosotros nos elevamos por arriba de él.

Todas las etapas (de doble ocultamiento, ocultamiento sencillo y la revelación) las creamos nosotros, frente a la Luz sencilla e igual. Si queremos recibir la Luz, tenemos que elevarnos por encima de nuestro ego y recibir sobre él una pantalla esto es, un deseo de otorgar. Revelar el deseo de otorgar dentro de uno mismo equivale a revelar al Creador.

Sin embargo, estar en ocultamiento significa carecer de la revelación del Creador o de la propiedad de otorgamiento. ¿Sufrimos al no tener el atributo de otorgamiento? Tal sufrimiento indica el grado del ocultamiento que tenemos. ¿Entonces, la pregunta es si el ocultamiento se intensifica o disminuye a medida que avanzamos?

Nosotros crecemos y el ocultamiento gradualmente desparece, lo cual resulta en mayor revelación y menos ocultamiento. Sin embargo, en términos de la calidad, el ocultamiento es mayor y sufrimos más debido a ello. Yo corrijo parte de mi deseo y al volverme semejante al Creador, alcanzo la revelación. Pero en otras partes de mi deseo, permanezco en el ocultamiento. Es allí que percibo cuánto necesito de Él y Él se oculta de mí porque yo no estoy corregido.

Entre más alto me elevo, mayor la revelación, y más disminuye el ocultamiento. Si tan sólo queda el 10% del ocultamiento, entonces sufriré mucho más dentro del 10% de lo que sufría cuando estaba en el fondo y el 99% estaba oculto de mi. Con la fuerza del 90% de la revelación mi “impureza”, que es casi estéril, me parece terrible, porque ahora veo lo que carezco. Así pues, el nivel de ocultamiento disminuye, pero la sensación de la maldad crece hasta que alcanzamos la completa revelación.

(Extraído de la tercera parte de la lección diaria de Cabalá del 9 de junio 1020, Introdución al estudio de las diez Sefirot)

sábado, 12 de junio de 2010

El principio básico del avance espiritual

Una persona no puede adquirir una vasija espiritual, el deseo de recibir la propiedad del otorgamiento desde Arriba, sin anularse a sí mismo ante el grupo. Sin esto, estudiará, pero lo hará en vano. Por otra parte, si se pone por encima de otros, entonces su estudio se convertirá en "la poción de la muerte" y le convertirá en un “murciélago en la noche”. Por el contrario, si una persona se sitúa por debajo de los amigos, entonces su estudio le hará un "gallo saludando a la aurora".

Por lo tanto, todo depende únicamente de la actitud ante el grupo y los amigos. Por otra parte, lo más importante no es lo que se hace exteriormente, sino lo que está sucediendo dentro de su corazón, es decir:
1) En qué medida siente (aún de manera egoísta) que no alcanzará la meta sin los amigos;
2) Cuánto trabaja con el fin de verlos como más grandes que él. De hecho, esto muy difícil y uno debe entender, al menos, que éstos son los amigos que el Creador ha elegido para él

Hasta que uno no comience a relacionarse con los demás como con su propia familia, personas importantes y necesarias para él, la Luz no le afectará de manera positiva.

Subo el primer escalón si percibo a todos como un "1" y a mí mismo como un "0", es decir, que en relación a ellos, soy proporcionalmente un "0,1", o sea, que yo me percibo como 10 veces menor que ellos. Pero en el segundo escalón, el egoísmo me trae un “peso en el corazón," y tendré que percibirles como 100 veces más importantes que yo; y en el tercer paso, 1.000 veces. De lo contrario, no podré pedir a la Luz de que Reforma que me afecte. Cada vez que desee ascender, primero debo descender más profundamente. Por lo tanto, uno siente un vacío cada vez más grande entre su persona y la sociedad (10, 100 y 1.000 veces más).

Este avance es imposible sin el apoyo del entorno y sin el objetivo común ardiendo apasionadamente dentro de cada uno. Mediante esto, todos adquieren motivación, inspiración, la importancia de la espiritualidad y la comprensión de que ésta es la única ocupación digna en la vida.

Comenzamos con el amor de los amigos que nos ayuda a atraer a la luz Circundante, que nos corrige y nos aporta un amor genuino de los demás, a través del cual llegamos al amor del Creador. Por lo tanto, este principio se aplica a través de toda nuestra ascensión espiritual, en cada acción, desde el principio hasta el final a lo largo del camino.

miércoles, 2 de junio de 2010

“Ver es creer”

¿Es así? La ciencia ahora nos confirma lo que la Cabalá ha estado diciendo durante siglos: hay mucho más en la percepción que aquello que nuestros sentidos nos muestran.

En los años 60, el Profesor Paul Bach-y-Rita revolucionó los campos de la neurobiología y la rehabilitación, introduciendo el concepto de “substitución sensorial”. Explotando la plasticidad del cerebro o su capacidad de adaptación, él ayudó a pacientes ciegos a usar el sentido del tacto para obtener la información ambiental normalmente percibida por la visión. Un electrodo, conectado a la lengua de un paciente ciego, fue usado para retransmitir estímulos externos hacia el cerebro, que entonces “tradujo” los estímulos del tacto como visuales, permitiendo al paciente ciego “ver”.

El secreto detrás de esta fantástica operación puede ser resumido por las famosas palabras de Bach-y-Rita, “Nosotros vemos con nuestro cerebro, no con nuestros ojos”. Con esta convicción, él promovió un campo de investigación que puede ayudar a los minusválidos a compensar órganos sensoriales dañados, usando los otros órganos sensoriales funcionales. Dijo simplemente que nuestros sentidos son intercambiables. Esta línea de razonamiento es apoyada por otros datos, como “El efecto de McGurk”, el cual muestra que nuestra comprensión del habla proviene de una combinación de información auditiva y visual. En otras palabras, nuestra percepción visual es en parte responsable de lo que oímos, lo que sugiere que nuestro cerebro a veces interpreta la información visual como información auditiva.

Nuevos experimentos en progreso están examinando el papel de la visión en la percepción de olores (por ejemplo: imaginar un filete delicioso cuando uno tiene fiebre y no puede oler nada, provoca que la boca se haga agua, porque “vemos” su delicioso olor). Además, ha habido muchos individuos con capacidades “especiales”, que también apoyan la idea de que nuestra percepción sensorial no puede ser tan confiada a nuestros sentidos como pensamos. Un ejemplo famoso es el de la rusa Rosa Kuleshova, una mujer casi ciega que era capaz de ver con sus dedos, o sea que, con los ojos cubiertos, podía leer periódicos impresos e identificar colores usando las yemas de sus dedos, a través de su “dermovisión”.

UNA NUEVA MANERA DE PERCIBIR
La Cabalá, la sabiduría que se dedica al estudio e investigación de la percepción de la realidad como un medio para profundizar y fortalecer los lazos con la fuerza general de la Naturaleza, nos dice que los ejemplos anteriores no son tan sorprendentes. De hecho, como explica el gran cabalista del siglo XX, Rabí Yehuda Ashlag, cada uno de nuestros cinco sentidos, incorpora todos los demás, lo cual significa que cada sentido capta parcialmente lo que los otros perciben. Por lo tanto, si una persona pierde alguno de sus cinco sentidos, éste es compensado parcialmente por los sentidos restantes. Esto no quiere decir que una persona ciega literalmente será capaz de ver, sino que los otros sentidos le ayudarán a vencer la pérdida, proporcionando fragmentos de información que alguna vez le fueron transmitidos por el sentido de la vista. Es decir que podemos “ver, oír, oler, saborear y palpar” en cierta medida con cualquiera de nuestros sentidos.

Y como muestra el ejemplo de Rosa Kuleshova, esta capacidad es más desarrollada en algunas personas, aunque en el pasado -antes de que nuestros sentidos fueran entumecidos por el mundo ruidoso y artificial inventado por el hombre-, todos nosotros teníamos estas capacidades. ¿Entonces, Paul Bach-y-Rita tenía razón, diciendo que nosotros vemos en realidad “con nuestro cerebro” y no “con nuestros ojos”? Según la Cabalá, si la ciencia sigue sondeando el campo de la percepción, descubrirá que nuestro cerebro es sólo un detector, mientras que en realidad, la percepción no ocurre en el cerebro, sino fuera de él, en lo que se llama “el deseo” o “la voluntad”. ¿Qué es la voluntad? Es nuestra esencia espiritual, que no ocupa lugar, ni tiene relación alguna con nuestro cuerpo físico. Es decir, existe completamente más allá de la materia corpórea, y es aquí donde toda nuestra percepción se realiza: en nuestro deseo.

PERCEPCIÓN INFINITA
Pero hay más. Resulta que todo lo que percibimos “con nuestros cinco sentidos” comunes -el gran mundo que vemos (y escuchamos, palpamos, olemos y saboreamos) alrededor de nosotros- es sólo una parte diminuta de lo que realmente existe y que somos capaces de percibir. Se trata de una percepción muy limitada que sólo nos permite percibir el mundo físico y sostener así la existencia física de nuestros cuerpos. Sin embargo, nuestra esencia espiritual, este sentido espiritual, tiene un potencial infinitamente mayor: como se encuentra más allá de la realidad corpórea, puede percibir una riqueza infinita de “colores, olores, sonidos, gustos y sensaciones” espirituales, incorpóreos. Pero para lograrlo, debemos desarrollarlo primero, en nosotros. Entonces, además del “nivel básico” de percepción de nuestra realidad común, seguiremos descubriendo capas adicionales y mayores de una realidad más amplia, la realidad espiritual y el Centro de Control de nuestro mundo.

Entonces, ¿cómo se hace? ¿Cómo es posible percibir esta realidad “más elevada”? Podemos hacerlo solamente cambiando nuestra postura o actitud hacia la vida. La Cabalá explica que en realidad, nada cambia fuera de nosotros. Lo único que cambia somos nosotros mismos. De hecho, lo único que jamás percibimos es la constante e inmutable influencia de la fuerza general de la Naturaleza, una fuerza que desea darnos placer, pero la cual nosotros percibimos dentro de nuestros siempre cambiantes deseos.

Por lo tanto, los diferentes grados de semejanza de nuestros deseos a esta fuerza de la Naturaleza, son los que inducen la alteración del cuadro del mundo “externo”, dentro de nosotros. En otras palabras, mientras más nos parecemos a la fuerza de la Naturaleza, queriendo y otorgando a otros como lo hace ella, más sentimos esta fuerza y más amplia, rica, y armoniosa experimentamos la realidad que nos rodea. Pero mientras nuestros deseos y actitudes permanezcan opuestos (egoístas) a esta fuerza (altruista), la única realidad que experimentaremos será la actual: en profunda crisis y desequilibrio. En conclusión, está en nuestras manos decidir cuál de los dos caminos deseamos seguir. Los cabalistas -quienes ya han alcanzado la percepción del reino espiritual-, nos recomiendan en pocas palabras: “Prueba y verás” el deleite pleno, eterno e infinito destinado para nosotros.

Publicado en el periódico “La voz de la Cabalá”, edición 7.

"La sabiduría de la Cabalá nos enseña un método práctico para alcanzar el Mundo Superior y la fuente de nuestra existencia. Al darse cuenta de su verdadero propósito en la vida, la persona alcanza la perfección, la tranquilidad, el disfrute ilimitado, y la habilidad de trascender el tiempo y espacio, mientras aún vive en este mundo."