Los chicos de Huesca, tan preciosos como siempre, enviándome ánimos y yo "bolsas de chucherías virtuales" para presenciar la clase para niños. Isaac y Elena siempre atentos a mis pasos, también animaron mi aventura.
Almorcé tarde con los hombres de BB durante el Yeshivat Haverim. La tarde fue super calurosa, con lo cual decidí esperar a que bajase un poco el sol.
Mientras la selección Española se preparaba para salir al campo a ganar, yo hacia lo propio. Cogí los periódicos, los flyers con las direcciones de Internet a BB, el cartel y pase a buscar a Be, amiga, vecina y nueva estudiante de cabalá.
Llegamos en cinco minutos al parque del Retiro y nos sentamos bajo un árbol al borde de un sendero muy transitado. Allí colocamos el cartel y algunos periódicos delante, con el sonido de los bongos de fondo el ambiente era total. La idea no era abordar a la gente, sino esperar a que se acercaran ellos. Al principio la gente nos miraba intrigada y nosotros les sonreíamos y los saludábamos a todos. Así fue como comenzaron a acercarse y nosotros a conversar con ellos. La recepción fue maravillosa, todo muy armónico y bonito. Me sentía cada vez mejor y nuestras sonrisas iban creciendo a medida que pasaba el tiempo. En un momento un carro de la policía se detiene frente a nosotros, me levanto y me acerco a la ventana con un periódico de La voz de la Cabalá en la mano. Buenas tardes agente... ¿Sabes que es la Cabalá? El policía me miro extrañado y le sonreí. Estuve charlando casi cinco minutos con él con medio cuerpo dentro de la ventana, mientras Be hablaba con unas muchachas, le entregue el periódico, me pregunto que cuanto costaba y yo le dije que solo un apretón de manos, me lo dio, se lo entregue y siguió su camino, como dijo Elena "El madero Cabalista". Cuando el sol ya había bajado nos movimos de lugar en busca de luz. Nos sentamos al costado del estanque y otra vez sucedió lo mismo, gente que nos miraba como si fuésemos de la secta del clan Mason, gente que nos devolvía la sonrisa, gente que bajaba la vista y gente que se animaba a conversar con nosotros. Que domingo mas precioso. Regresamos saltando de nube en nube, recordando las palabras de Yaron Leybovich sobre la sensación tras hablar con la gente en la calle; ahora sentíamos eso a lo que hacia referencia en la reunión pasada. De cuando en cuando, mientras andábamos de regreso a casa, se escuchaban los gritos de la gente durante los penales... que significativo, yo también sentí ganas de gritar. Anoche mientras la selección ganaba el partido de la Eurocopa nosotros dábamos este pequeño paso hacia la diseminación de la Cabalá en España.
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